El cambio climático es uno de los principales problemas ambientales que hoy día causan gran preocupación, tanto en organizaciones internacionales como en instituciones públicas y privadas, incluyendo gobiernos e individuos. Se teme que los efectos negativos que éste produce continuarán aumentando en regiones vulnerables específicas hasta tener impactos visibles a nivel mundial.

El impacto creado por la emisión de Gases de Efecto Invernadero, no sólo afecta al medio ambiente, sino también a distintos sectores como el económico, social, agrícola, entre otros; que a su vez inciden en el bienestar de la humanidad e implican nuestra responsabilidad de contribuir a minimizar su impacto.  


El Análisis del Ciclo de Vida (ACV), es un proceso objetivo que nos permite evaluar las cargas ambientales asociadas a un producto, proceso o actividad, identificando y cuantificando tanto el uso de materia y energía como las emisiones al entorno, para determinar el impacto de ese uso de recursos y esas emisiones y para evaluar y llevar a la práctica estrategias de mejora ambiental.

El ACV incluye el ciclo completo del producto, proceso o actividad, teniendo en cuenta las etapas de extracción y procesado de materias primeras, producción, transporte y distribución, uso, reutilización y mantenimiento, reciclado y disposición final.


El problema del agua y su gestión se han convertido cada vez más en el centro del debate mundial sobre el desarrollo sostenible. Este interés ha sido impulsado por la creciente demanda de agua, el aumento de la escasez de agua en muchas áreas y/o la degradación de la calidad del agua.

Esto impulsa la necesidad de una mejor comprensión de los impactos relacionados con el agua como base para una mejor gestión del agua a nivel local, regional, nacional y mundial.

Por lo tanto, es deseable contar con técnicas de evaluación apropiadas que puedan utilizarse de manera internacionalmente coherente.